El hilo invisible: La lealtad como brújula y destino

Quienes recorren mis escritos, habrán notado que hay conceptos que vuelven una y otra vez, no como repeticiones mecánicas, sino como puntos de apoyo indispensables para sostener la mirada sobre el mundo. De todos ellos, la LEALTAD es quizás el más íntimo y, a la vez, el más público.

Para mí, la lealtad no es una actitud pasiva, ni mucho menos una obediencia ciega o de conveniencia. Es un principio activo; una fuerza motriz que define el carácter y le da sentido a cada paso que damos en la vida.

Si tuviera que sintetizar lo que este valor representa en mi día a día y en todo lo que emprendo, lo dividiría en tres compromisos fundamentales:

La lealtad a los orígenes y al legado:

Es la gratitud en acción. Significa honrar la memoria y la rectitud de quienes nos precedieron —nuestros ancestros, nuestros padres, maestros y mentores— y tener la absoluta claridad de que lo que construimos hoy debe ser un suelo firme y digno para quienes vendrán después.

La lealtad a la coherencia personal:

La fidelidad inquebrantable a las propias convicciones, principios y valores. Consiste en asegurar que la palabra empeñada y nuestros actos, tengan un valor absoluto y que nuestras acciones en el presente sean el reflejo exacto de lo que pensamos y defendemos, incluso cuando el viento sople en contra.

La lealtad a la Patria y al bien común:

En el servicio, en la militancia y en el quehacer ciudadano, la lealtad se traduce en un compromiso insobornable con la verdad, el patriotismo y la justicia social. No es buscar el aplauso fácil, sino asumir la responsabilidad histórica de trabajar por el bienestar de la colectividad, la paz, la soberanía y la defensa de la integridad territorial del Estado con transparencia y valentía intelectual.

Al final del camino, la lealtad es la máxima expresión de la coherencia humana. Es el compromiso de no traicionar la confianza depositada en nosotros, de mantenernos firmes en los principios que dignifican nuestra existencia colectiva y de entender que solo somos verdaderamente libres cuando somos fieles a nuestros valores.

Benjamín Colamarco Patiño

Soberanía y Desarrollo Integral: El Futuro del Mineral de Donoso

El Torrijismo enseña que los recursos naturales de Panamá son propiedad inalienable del pueblo y deben servir, de manera prioritaria, a su desarrollo humano, social e industrial. La soberanía no se limita a la integridad territorial; se ejerce también sobre las riquezas del subsuelo para garantizar la autodeterminación económica y la equidad en nuestra patria.

El antecedente de CODEMIN y la visión de Omar Torrijos

Esta no es una postura improvisada. Ya en los años 70 del siglo pasado, frente al hallazgo de Cerro Colorado, el General Omar Torrijos Herrera estableció una premisa patriótica clara: la riqueza mineral de Panamá no podía quedar bajo la lógica de una explotación privada entregada a intereses foráneos. Fue precisamente bajo esa visión que se creó la Corporación de Desarrollo Minero (CODEMIN), concibiendo al Estado como el sujeto central de la gestión y garantizando que el beneficio fuera de naturaleza pública y colectiva.

Ante el yacimiento en Donoso —una inmensa riqueza natural en cobre, oro, plata y molibdeno, estimada en 16 Billones (en español) de dólares que pertenece a todos los panameños—, Panamá debe recuperar esa senda de soberanía económica.

 No nos corresponde asumir el rol pasivo de meros cobradores de regalías.

1. Recuperación del Control Estatal (100% de la Propiedad)

En acatamiento de nuestra Constitución, el Estado panameño debe recuperar la propiedad total y el dominio sobre la mina de Donoso y sus recursos. Bajo el concepto doctrinario de la soberanía productiva, el control directo de la gestión, la titularidad del yacimiento y el 100% de las utilidades netas deben pertenecer a la República de Panamá.

Para asegurar una operación de excelencia técnica, eficiencia económica y sostenibilidad ambiental, el Estado —como dueño absoluto— puede recurrir a esquemas probados a nivel internacional, contratando mediante licitación pública transparente, a un operador especializado de la excavación, sin ceder un solo punto de la propiedad ni de las utilidades de la mina.

2. Polo de Desarrollo e Inserción Territorial

Siguiendo la teoría Torrijista de los polos de desarrollo, la explotación mineral no puede ser un enclave aislado de espaldas al país. Donoso debe transformarse en el centro articulador de un Polo de Desarrollo Integral en el Caribe Panameño y las Provincias Centrales, orientado a:

* Generar empleo digno, bien remunerado y estable para los trabajadores nacionales.

* Desarrollar infraestructura integradora (caminos, conectividad, acueductos, puertos y energía) que salde la deuda histórica de progreso con las comunidades de Colón, Coclé y sus zonas de influencia.

3. Ampliación de Oportunidades y Uso Colectivo de la Riqueza

El destino de los ingresos derivados de la venta de estos metales debe traducirse en la ampliación efectiva de las oportunidades sociales, garantizando el uso más colectivo e inclusivo posible de estos fondos:

* Educación y Capacitación: Financiamiento para universidades, centros de formación técnica e investigación soberana y becas para la juventud panameña.

* Bienestar Social y Distribución Directa: Creación de un Fondo Estratégico Estatal (Fondo Soberano) diseñado para transformar la riqueza proveniente de la explotación de la mina, en un activo permanente, que blinde y fortalezca la seguridad social (Programa IVM, Programa Enfermedad y Maternidad), fortalezca la salud pública y apalanque la producción nacional (agrícola e industrial).

La idea central es capturar los ingresos de la explotación y exportación de los minerales, focalizados en las acciones antes descritas, a la vez que otra proporción de esas utilidades, garantice ahorro nacional sostenible, cuyos rendimientos diversificados se utilicen en planes y programas de desarrollo social, económico y productivo para el país.

4. Paradoja Ambiental: La necesidad de infraestructuras para la transición energética, para energías renovables, vehículos eléctricos, conductores y aparatos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía, indispensables para el proceso de des-carbonización global, demanda mucho cobre.

Aunque la extracción de cobre tiene impactos ambientales, su uso es esencial para eliminar progresivamente las emisiones de carbono y de gases de efecto invernadero. Esto crea una paradoja: para proteger el ambiente a largo plazo, es necesario extraer cobre en el corto y mediano plazo.

5. Post-Cierre: Planificación y reconversión: La minería a cielo abierto, debe incorporar desde el momento de la recuperación por parte del Estado, la planificación del proceso de post-cierre para reconvertir la zona en polos eco-turísticos, reservando recursos de la propia mina para tal fin.

Los tajos se estabilizan y se transforman en lagos y las escombreras se revegetan y se desarrollan plantaciones, o reservas de la biósfera. Existen experiencias y casos de notable éxito a nivel mundial que podemos estudiar, adaptar e imitar.

Conclusión

Honrar la memoria del General Omar Torrijos es aplicar sus principios al presente. Donoso exige pasar del modelo de concesión extractivista a un modelo estatal de soberanía, justicia distributiva y uso colectivo de nuestros recursos. La riqueza del suelo patrio pertenece a la Nación, y su aprovechamiento debe ser la palanca para elevar la calidad de vida y las oportunidades de todas y todos los panameños.

Benjamín Colamarco Patiño

Panamá, 01 de agosto de 2026

www.benjamincolamarco.com

PANEGÍRICO: “A los caídos por la dignidad de la Patria”

Honrar la memoria de quienes lo dieron todo en el altar de la patria no es solo un acto de justicia histórica; es un deber moral que nos estremece el alma.

El 20 de diciembre de 1989, el suelo istmeño fue testigo del desborde de la fuerza más descomunal, pero también de la manifestación más pura de coraje, dignidad y amor por la soberanía de nuestra nación.

Hoy, con el corazón encogido por la nostalgia, pero henchido de un orgullo inquebrantable, rendimos tributo a los ciudadanos hechos combatientes y a los soldados de la patria que cayeron defendiendo nuestra bandera.

Aquellos que, ante el estruendo de la injusticia imperialista —esa que la comunidad internacional pretendió maquillar, pero que la historia universal y la misma Resolución 44/240 de la ONU condenaron con firmeza—, decidieron que la vida sin soberanía no era vida.

Recordamos sus nombres, no como cifras de una tragedia, sino como faros de luz inmarcesible en la construcción de nuestra identidad nacional:

Héroes de la Dignidad y la Soberanía

  • ÁNGEL BENÍTEZ (BD Comando Torrijista 16 de diciembre): Quien demostró que el patriotismo no se hereda por decreto, sino que se defiende en la trinchera del honor popular. Su entrega fue el reflejo de un pueblo que se negó a arrodillarse.
  • ALEJANDRO HUBBARD (BD Comando Torrijista 16 de diciembre): Cuyo sacrificio en la vanguardia civil nos recuerda que la defensa de la integridad territorial no es exclusividad del uniforme, sino el sagrado deber de todo panameño consciente.
  •  MANUEL CAROL (BD Comando Torrijista 16 de Diciembre): Ejemplo vivo de la resistencia armada y moral, que ofrendó su juventud para que las futuras generaciones supieran que en Panamá hubo hombres que no vacilaron ante el invasor.
  • GUSTAVO TORREGLOSA (BD Comando Torrijista 16 de Diciembre): Cuyo valor selló con sangre el pacto de amor con esta tierra, alzándose como un gigante frente a la soldadesca extranjera.
  • AMINTA MARTÍNEZ (BD Comando Torrijista 16 de Diciembre): Siempre ahí – “bella ciao” – superando sus propios límites, con una patriótica voluntad, afirmada por la llama fulgente de su inquebrantable ánimo y fortaleza moral.
  • XENIA ROJAS (BD Comando Torrijista 16 de Diciembre): Su temple de acero y espíritu militante, amalgamado por la fuerza de sus convicciones, representa para nosotros un ejemplo de compromiso y coherencia, poniéndose, sin dudas, al frente de riesgos inminentes.
  • MARÍA DEL CARMEN MARTÍNEZ (BD Comando Torrijista 16 de Diciembre): Encarna desde sus circunstancias, el coraje patrio y la dignidad inquebrantable al llamado por defender la soberanía panameña frente a la agresión extranjera.
  • MOISÉS GONZÁLEZ (BD Comando Torrijista 16 de Diciembre): ¡Siempre presto! La verdadera lealtad no conoce el desánimo: convierte la adversidad en optimismo y la convicción en su mayor fortaleza.
  • BREDIO CHÁVEZ (Fuerzas de Defensa): Soldado institucional que honró el juramento a la patria hasta su último aliento. Su disciplina y coraje encarnaron la defensa de nuestras fronteras espirituales y físicas.
  • SIDNEY LYONS (Fuerzas de Defensa): Quien defendió con gallardía su juramento de lealtad a la nación, recordándonos que el verdadero militar se debe a su pueblo y a la soberanía del Estado.

A todos ellos, combatientes de los Batallones de la Dignidad y de las Fuerzas de Defensa de Panamá, osados, leales, indómitos: el fuego de su sacrificio no fue en vano.

Su sangre derramada en Fuerte Amador, en las calles del Chorrillo, de Panamá Viejo, de San Miguelito y de cada rincón de nuestro territorio herido, germinó en la conciencia de un Panamá que hoy se sabe dueño de su propio destino, sin estacas extranjeras, ni tutelajes imperiales — pese a las amenazas del norte que se ciernen sobre nuestra patria –.

Para quienes quedamos como testigos de su hazaña y custodios de su legado, su memoria es un mandato. Mientras exista un panameño que defienda la dignidad de este suelo, el eco de sus nombres resonará con la fuerza de la justicia eterna.

¡Honor y gloria imperecedera a los caídos en la defensa de la Patria!

Su sacrificio vive en cada palmo de nuestro canal …  y en cada pliegue de nuestra bandera tricolor.

Benjamín Colamarco Patiño (COPACOBRID)

Panamá, 23 de julio de 2026